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¿Por qué es importante proteger tus ojos en el cuarto de cultivo?

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El cannabis crece mejor bajo una luz intensa, y los cultivadores usan la máxima cantidad posible de vatios en sus cuartos de cultivo para que las plantas producen cogollos densos y potentes con mucha resina. Pero esto es perjudicial para los ojos. Descubre cómo dañan la vista las luces de cultivo y cómo puedes proteger tus ojos.

A las plantas de cannabis les encantan las luces grandes y potentes, y agradecen el aumento de lúmenes con unos cogollos enormes y pegajosos, y un nivel alto de THC. Lamentablemente, este tipo de luz no es buena para el ojo humano.

Veamos cómo nos afectan los distintos tipos de luces de cultivo y qué pasos debemos dar para proteger nuestra vista.

¿POR QUÉ DEBEN PREOCUPARTE LOS DAÑOS OCULARES?

Pasar demasiado tiempo bajo las luces de cultivo puede provocar dolor de cabeza y manchas en el campo visual. Y tal vez una sensación de mareo de vez en cuando. La mayoría de la gente no le da demasiada importancia, siempre que se encuentren bien después de un par de horas.

Por desgracia, el daño que causan las luces en los ojos es acumulativo, y es posible que no sea perceptible hasta después de 15 años o más. Cuando empieces a notar cambios en la visión, podría ser demasiado tarde. La degeneración macular y las cataratas no se suelen diagnosticar hasta pasados los 50 años.

En otros casos, no tendrás que esperar tanto para descubrir que tus ojos padecen daños permanentes. Mirar a una luz de cultivo es muy parecido a mirar al sol. La retina sufre daños irreversibles tras solo 100 segundos de exposición directa a la luz solar.

La mayoría de la gente no mira fijamente a las luces de cultivo, como tampoco lo hacen con el sol. Pero, muchas veces, observamos una puesta de sol, que es comparable a contemplar la parte superior del dosel de las plantas. En ambos casos, la luz ultravioleta (UV) está más dispersa y no causa el mismo tipo de incomodidad que se experimenta cuando miramos al sol. Pero nuestros ojos están fijos en esa dirección durante un periodo largo de tiempo, por lo que podrían sufrir los mismos daños.

LÁMPARAS DE HALUROS METÁLICOS (HM)

Ninguna otra luz, ni siquiera la del sol, expone la belleza natural de la planta de cannabis como la de los HM. Le dan un aspecto nítido a simple vista y hacen que los colores resalten, incluso en la etapa vegetativa. Pero quienes cultivan marihuana no utilizan luces de haluros metálicos por este motivo, sino porque producen el tipo de luz UV que hace que las flores generen más tricomas.

Las luces UV son muy peligrosas para los ojos. El ser humano necesita un poco de luz UV todos los días para que el cuerpo produzca vitamina D, pero demasiada luz no solo provoca cáncer de piel, es la principal causa de la degeneración macular y de las cataratas.

LÁMPARAS DE SODIO DE ALTA PRESIÓN (HPS)

Durante años, las luces HPS han sido la regla de oro para cultivos de interior de gran volumen. Cultivar con estas luces produce más cogollo por vatio de media que con cualquier otro tipo de lámpara. Tu marihuana no tendrá un aspecto tan bonito, porque emiten un fuerte resplandor amarillento. Este cambio de color también hace que sea difícil detectar deficiencias de nutrientes y otros problemas. Los cultivadores siguen utilizando estas luces porque no tienen rival en lo que respecta a la formación de cogollos compactos y densos.

La luz amarilla que producen las lámparas HPS es perfecta para el periodo de floración, ya que es buena para la fotosíntesis. Pero el ojo humano no la procesa muy bien. Cuando trabajas bajo estas luces, tus ojos no enfocan correctamente. Esto no solo significa que están recibiendo demasiada luz, también puede causar dolores de cabeza, mareos, y problemas de visión tanto a corto como a largo plazo.

Aunque las lámparas HPS no emiten tantos rayos UV como las HM, generan los suficientes como para provocar daños oculares tras una exposición prolongada.

LÁMPARAS DE DIODOS EMISORES DE LUZ (LED)

Las luces de cultivo LED vienen con un espectro rojo para la etapa vegetativa y uno azul para la floración, así como un espectro completo que se puede utilizar durante todo el cultivo. Emiten un resplandor violeta/rosado que les da a las plantas un aspecto artificial, y no generan tanto calor como las HM o las HPS. Todo esto nos da la falsa impresión de que estas luces son más seguras para el ojo humano.

Estas lámparas producen gran cantidad de rayos UV. Las LED no solo emiten rayos UVA y UVB, también generan luz UVC. En la naturaleza, los rayos UVC son absorbidos por la atmósfera de la Tierra, por lo que nunca estamos expuestos a ellos. Estos rayos son especialmente perjudiciales para los ojos y la piel.

4 FORMAS DE PROTEGER TUS OJOS DE LOS DAÑOS PRODUCIDOS POR LA LUZ

USA UNAS GAFAS ESPECIALES

Compra unas gafas especiales que protejan tus ojos de todos los tipos de luz UV. También deberían corregir el espectro lumínico que generan estas lámparas, de manera que puedas ver con claridad mientras atiendes a tus plantas.

Las gafas de sol normales no proporcionan suficiente protección, como tampoco lo hacen las de HPS que corrigen el espectro amarillo. En su lugar, compra unas gafas fabricadas especialmente para cultivadores de interior.

APAGA LAS LUCES

Si apagas las luces de alta intensidad mientras atiendes a tus plantas, evitarás que tus ojos sufran daños tanto a corto como a largo plazo. Si necesitas más luz para ver, cuelga una bombilla normal que puedas encender y apagar cada vez que entres y salgas del cuarto.


MUEVE LAS PLANTAS

Si utilizas un armario de cultivo, saca las plantas, atiéndelas, y vuelve a meterlas dentro. Esto protegerá tus ojos y te permitirá inspeccionar tus plantas de cerca. Es difícil hacerlo con el método ScrOG, pero funciona con prácticamente cualquier otra técnica. Si cultivas en macetas grandes que son demasiado pesadas, utiliza un soporte con ruedas para macetas.

Sacar las plantas del armario para regarlas y atenderlas también tiene otras ventajas: evitar los derrames y reducir el exceso de humedad en el interior del armario.

VISITA AL OCULISTA

Consulta con tu oftalmólogo al menos una vez al año. Si crees que puedes, coméntale que expones tus ojos a luces de cultivo de forma habitual. El oculista podrá hacer un seguimiento de los cambios que se produzcan en tu visión y llevar a cabo un análisis de degeneración macular, cataratas y otros tipos de daños oculares, para que tengas la opción de buscar un tratamiento temprano.

RESUMEN: CÓMO PROTEGER TUS OJOS EN EL CUARTO DE CULTIVO

De entre todos los sentidos, la vista es el que más valoramos. Con las precauciones adecuadas, podrás proteger tus ojos de daños permanentes mientras cultivas plantas de cannabis grandes y preciosas en interior. La combinación de una serie de medidas de seguridad con exámenes oculares periódicos es la acción que ofrece el mayor nivel de protección.

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Genesis

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